Ángel Ceberio
EL FUNDADOR
Hace doce años me hastié de seguir un rumbo sin sentido, que no me llenaba en absoluto. Me sentía perdido y desubicado, no sabía dónde ir, algo estaba tocando a su fin, pero no sabía el qué, ni cómo descubrirlo.
No hay viento favorable para el que no sabe dónde va
Séneca
El Camino Interior
Contacté con diferentes espacios de encuentro, donde descubrí una Filosofía para ser vivida, para transformarnos más que para cultivarnos. Estudié, reflexioné, experimenté y poco a poco comprendí que las batallas más importantes se libran en el interior de cada uno y también que puedes ganarlas, es más, debes ganarlas. Todo ello acontece en lo más íntimo de tu ser, en lo más profundo de tu corazón. Comencé a encontrar un rumbo. De no saber dónde me dirigía a tener una meta clara hacia donde caminar.
Llega un momento que pasas de ser un vagabundo a ser un peregrino
Jung
